NGO · Regenerative tourism

Opinión · Octubre de 2026

Formar personas para regenerar destinos

Por qué la formación del talento joven y sénior es el corazón del lujo regenerativo.

Prof. Héctor de Castro
Prof. Héctor de Castro
Fundador de Luxury Sustainable Hotels, A.C.
Estudiantes de posgrado en una sesión de formación sobre lujo regenerativo

Durante años, la hotelería de lujo midió su excelencia por lo que ofrecía al huésped. Después aprendió a medir lo que dejaba de dañar: menos residuos, menos agua, menos energía. Ese paso era necesario, pero no suficiente. Hoy la pregunta es otra: ¿qué deja un hotel, un retiro o un destino en las personas y en el lugar que lo hacen posible?

Esa pregunta está en el centro del lujo regenerativo. Y su respuesta empieza siempre por el mismo sitio: la formación.

Un destino es, ante todo, su gente

Ningún estándar, por riguroso que sea, transforma un destino por sí solo. Lo transforman las personas que lo aplican cada día: quien recibe al huésped, quien cocina con producto local, quien explica la historia de un oficio. Cuando esas personas se forman, el destino gana algo que no se compra ni se importa: criterio propio para proteger lo que lo hace único.

Lo hemos visto en comunidades con un patrimonio cultural singular, de Nepal a la península de Yucatán. Allí donde un oficio tradicional se transmite y se pone en valor, la cultura deja de ser un decorado para el visitante y se convierte en una fuente de orgullo y de oportunidades para quien la mantiene viva.

El talento joven necesita una primera oportunidad

Muchos jóvenes de los destinos turísticos crecen junto a hoteles en los que nunca imaginan dirigir un equipo. La formación cambia esa perspectiva: cursos, mentoring y una primera experiencia laboral en hospitalidad les permiten verse como protagonistas de su sector, no como mano de obra de paso. Un destino que forma a sus jóvenes es un destino que se asegura futuro.

El talento sénior es experiencia que no debemos perder

Con frecuencia, el sector prescinde de los profesionales de más de 55 años justo cuando más tienen que enseñar. Sin embargo, la longevidad —de las personas, de las relaciones y de los proyectos— es uno de los valores del turismo regenerativo. Los equipos intergeneracionales combinan la energía de quien empieza con el criterio de quien ha visto cambiar el sector varias veces. Formar y acompañar al talento sénior no es un gesto social: es una decisión inteligente.

Un hotel regenerativo no se construye solo con mejores prácticas, sino con mejores profesionales.

De la formación a la profesionalización

Para que el lujo regenerativo deje de ser una aspiración y se convierta en una disciplina profesional, hacen falta dos cosas: un marco claro que defina y mida qué significa, y personas preparadas para llevarlo a la práctica. Lo primero es el trabajo que desarrolla Regenera Luxury, que comparte origen y valores con esta asociación. Lo segundo es nuestra misión: por eso colaboramos con el Regenera Luxury Institute en actividades formativas y laborales para el talento joven y sénior.

Un día para pasar a la acción

Cada 23 de mayo, el Día Mundial del Turismo Regenerativo invita a hoteles, destinos e instituciones a hacer algo concreto por los lugares que habitan. La asociación participa como socio fundador de esta iniciativa, lanzada por Regenera Luxury, y propone una acción sencilla para ese día: formar a alguien. Una sesión, una mentoría, una primera oportunidad. Pocas cosas regeneran tanto un destino como una persona que descubre que puede crecer en él.

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